Aramusa28

Sobre Arte y algunas de sus manifestaciones

El precio del silencio de una sombra

Estaba cerrando la reja de entrada a mi casa, luego de rescatar mi candado hurtado y dañado, cuando vi acercarse por la acera mirándome con su sonrisa indefinida aquella sombra de hombre, del que no conocía siquiera su nombre en 5 años de verlo pasar callado, mirándome con esa sonrisa informe, casi mueca y el cual siempre había sido un enigma para mí.Debo hacer inevitablemente una  breve introducción de los hechos acaecidos en las últimas horas, para que se pueda comprender la conversación entre “la Sombra” y yo.Durante esos tres últimos días yo había sido objeto de un acoso sin límites en mi vivienda, como ya es cíclicamente habitual por parte de esas turbas mezcladas entre supuestos “vecinos imparciales” que “defienden a la Revolución” y se sienten afectados por mi actitud de mercenaria asalariada del imperio yanqui, según palabras textuales la noche del 4/6/14, en su sonado discurso de presentación en medio de la calle frente a mi casa, del “oportunamente sin nombre” nuevo Presidente del  CDR ,Comité de Defensa de la Revolución, (el anterior no era lo suficientemente sicario para el gusto “oficial”), acompañado por sus  sus acólitos del PCC, (Partido comunista de Cuba,  FMC (Federación de Mujeres cubanas), y demás malas hierbas.

Lo que dio lugar como siempre que no existe Justicia real, a que yo terminara detenida en un calabozo horas después.

Dicho este breve resumen aclaratorio,  vuelvo al punto de mi conversación con “La Sombra” la que trataré de narrar lo más textualmente posible:

 

Sombra: – (en tono bajo y cómplice) ¡Usted es una héroe!

Yo: – ¿Por qué dice eso?

Sombra: –Porque hay que ser valiente para enfrentarse a “tanta gente” sin miedo, durante tanto tiempo y con esas palabras de razón que usted dice.

 Yo: –Usted se equivoca Sr., yo no soy héroe ni nada de eso, yo sí tengo miedo como cualquiera. Lo que pasa es que no veo otra opción para defender mis derechos y mi vida, en una dictadura como esta.

Sombra: Bueno… eso dicen, aquí

Yo: ¿Quién dice?

Sombra: –…Muchos…

 Yo: – ¿Y por qué no lo expresan?

Sombra: – Porque tienen miedo a buscarse problemas. Por eso mismo yo tengo setenta y pico de años y llevo 55 años en este lugar y nunca he tenido problemas con nadie, porque yo sí no creo ni en política, ni en religión, ni me importan los problemas de nadie.

Yo. –Bueno ese es su derecho como ser humano y hay que respetárselo, pero entonces a ver si entiendo, usted quiere decir que si  usted ve a alguien cerca de usted que lo están matando usted no dice nada, ni siquiera grita para salvarlo.

Sombra. – No, yo cierro los ojos y viro mi espalda. Yo duermo con mi cabeza tranquila en mi almohada

Yo: – (siento nauseas) ¿Pero usted vio la agresión que yo sufrí en esta cuadra en septiembre pasado?

Sombra: –Usted sabe lo que pasa, que yo me paso la vida yendo al interior (creo que dijo Mayarí, no estoy segura) y casi nunca estoy y cuando pasa algo me encierro para no enredarme en nada.

Yo: –Pero usted dijo al principio de la conversación que yo era muy valiente por lo que hacía y decía, cómo lo sabe si “nunca” está.

Sombra: –Bueno mire le voy a decir la verdad, cuando yo era muy joven en mi pueblo un policía me subió arriba de una tumba y me dijo que me fumara el último cigarro y que mi vida llegaba hasta que terminara de hacerlo. ¡Si no llega mi abuelo con el alcalde del pueblo a salvarme, no le estaría haciendo el cuento!

Yo: – ¿Eso significa que ese hecho le hizo perder todo principio y hasta su valor?

Sombra: –Bueno, no es tan así (dice riéndose) yo lo que no quiero son problemas.

Yo: –Perdone, pero creo no saber o recordar su nombre finalmente.

Sombra: –Yo me llamo Reinaldo Salinas Viñas (recalca), ¡apellidos ilustres! Y sigue caminando, orondo, con la cabeza tranquila que pondrá en la almohada.

Yo: –(Pienso para mis adentros) Sí, realmente un hombre ilustre en la galería del linaje de los cobardes que sostienen esta aberración de gobierno.

Un fantasma, una sombra, un sin alma ni espíritu, sin amor ni compasión con los seres humanos que lo rodean en su estrecho mundo.

Estos son los personajes de mi cuadra y de gran parte de las cuadras de este país.

Así logró envilecer a la mayoría del pueblo cubano, este sistema político. Me duele mi patria.

 

analuisa.rubio@yahoo.com

9/6/14

 

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2 pensamientos en “El precio del silencio de una sombra

  1. Luego de un tiempo alejado de los portales disidentes, un poco molesto con algunas publicaciones de otros, vuelvo a leer su blog y los disfruto como siempre.
    Gracias!!!

    Me gusta

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