Aramusa28

La decisión de Ana

LA DECISIÓN DE ANA collage

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NADA

Amigos:

De nuevo agredida dentro de mi vivienda el pasado 11/7/14 . Algo que ya yo esperaba y la policía estaba advertida con 7 denuncias nuevas. Certificado de lesiones “leves” cuando el policía se tomó la libertad de manipular al médico asistente diciendo que yo era una “Dama de blanco”, nada que yo dijera en contra,  iba a ser tomado en cuenta.

Yo fui detenida por la policía de Zapata y C mientras los agresores se mantuvieron en libertad.

Un Teniente coronel de Atención a la ciudadanía del MININT a donde me dirigí luego de redactar la denuncia y de esperar por más de seis horas y cuando por enésima vez yo acudía esa tarde pidiendo protección por esto último, me manifestó

- Ya usted ha venido demasiadas veces aquí.

- No es mi culpa si no hacen Justicia (Pensé) . Y agregué – Entonces que he estado  haciendo durante tanto tiempo (años) aquí?

NADA – respondió marchándose.

Lejos de lo que él pensaba quizá, sentí un alivio tremendo, pues luego de más de 10 años de tocar tantas puertas sin respuesta, al fin, alguien respondía, alguien me decía la verdad de frente.

NADA, no harían nada.

 

analuisa.rubio@yahoo.com

Una rosa entre rejas

rosa
Sórdido, era la palabra que más se acercaba aunque incompleta, para caracterizar el ambiente en que me encontraba. Aquella sonrisa estúpida del carcelero en su regodeo enfermizo ante lo que le rodeaba, era como un cuchillo afilado que hería, que cortaba en pedazos todo intento de dignidad humana.
Estaba de nuevo allí por tercera vez en aproximadamente dos meses, sentada en un simulacro de banco de cemento frio donde casi no se cabía en su estrechez, como quien está en “capilla ardiente” en un proceso indefinido, intencionalmente eterno, para crearte toda confusión y hacerte incapaz de adivinar si vas entrando al infierno o saliendo de un vía crucis.
Me encontraba al borde de un desmayo luego de advertir a las autoridades policiales, con aquella amenaza patética mía, casi como la de la rosa del “Pequeño príncipe”. “Me declaraba en huelga de hambre hasta que hubiera alguna solución (qué ilusa) al acoso “planificado” del que era víctima por un tiempo ya irreconocible para mí. Sentí que no tenía otra arma que esgrimir ni defensores con que contar, al menos visibles, en ese túnel sin ventanas donde se pierden los excluidos de la justicia y la Verdad.
Mi ropa ya sucia y maloliente luego de casi 72 horas de arrastrarme por pisos oficiales en esta última cruzada tratando de descansar instantes y lograr un alivio para mi columna y mi pierna maltrechas en la noche, sin importarme a esta altura ya ningún argumento de higiene; comenzaba a ser parte de ese hedor que envolvía ese antro del infortunio.
Todo apestaba a mi alrededor junto con aquellas pobres almas de dos ¿dementes? que habían sido “capturados” en alguna de esas calles de la Habana donde deambulan enmarañados entre los olvidados de la compasión, como sombras ignoradas por un Gobierno que alguna vez les prometió que “nadie sería desprotegido” y que tendrían “una vejez asegurada”, algo que en su senilidad abandonada, ya ni ellos mismos recordaban.
Su hedor provenía de sus harapos encharcados en sus propias heces y orinas sin un baño salvador regalado por alguna mano piadosa conmovida ante tanto desamparo.
Debajo de los mugrientos trapos que intentaban cubrir tanta orfandad se adivinaban sus afilados esqueletos queriendo romper sus carnes desvalidas.
Resultaba desgarrador ver sus expresiones de angustia cuando en ambos casos, el guardia de la perenne sonrisa cínica, pateaba el único tesoro que poseían; sus preciadas bolsas nauseabundas, para apartarlas de ellos y no tener que tocar tanta inmundicia, sin que uno pudiera definir si era miedo de estos “guardianes de la indisciplina social” a contaminarse de alguna enfermedad o el asco que les provocaba mirarse en el espejo de la desidia que los involucraba sin remedio.
Era un espectáculo sobrecogedor, sobre todo, ver cómo el ser humano aún en la más total “impertenencia” de la propiedad más esencial para sobrevivir, se aferraba a esas bolsas roñosas y raídas, recogidas de quién sabe cuál basurero y que traían arrastrando con ellos, quizá, para en un atisbo de razón de sus pringosas conciencias, demostrar cierta dignidad de propietario responsable que tiene algo todavía por qué velar que lo empuñe a su vida miserable.
Se abrió la boca de aquel calabozo obscuro y fueron “abducidos” estos infelices a un ultramundo del que muchas veces no se regresa.
Pocos minutos después, trajeron a unos jóvenes, 4 adolescentes, que eran casi una oda a la inocencia. Sus ropas adecuadas, limpios, con un lenguaje correcto y con la modernidad de sus celulares galleteando a los obsoletos policías, que los trataban con una ira desfachatada aunque contenida.
Esta “carne fresca” tan solicitada en esos lares, en su impotencia, sólo atinaba a tartamudear sus nombres y a emitir una leve queja ¿Qué hicimos? No hemos cometido ningún delito íbamos a…, a nadie le importaba
Sus caras pálidas, sus ojos asustados de primerizos desvirgados sin consentimiento por el odio y la envidia de una Dictadura ante lo que renace diferente y que los reta aún sin proponérselo, con su mirada acusadora.
Los guardias prepotentes y satisfechos con su “pesca” eran la estampa viva de la desvergüenza de los criminales que se sienten impunes ante toda ley.
A sus jóvenes víctimas no les salían las palabras ante el terror tan conocido y por el que habían sido advertidos desde que comenzaron a balbucear sus primeras palabras con sus torpes rebeliones y sus padres los impelían a callar “eso no se puede decir, te lo suplico hijo mío cállate, no hables, no digas, hazlo por mí, por favor, esto es comunismo”
Y aprendieron a engullir sus opiniones, sus incendiarios discursos internos, como parte de su plan de estudio.
Uno de ellos, parecía haber desaprobado esta lección y se quejaba y argüía y exigía. “Tengo derecho a hacer una llamada a mi casa, mi mamá estará preocupada, debo avisarle”, llámeme al Jefe Superior” El guardia ni levantaba la vista para mirarlo, ni responder sus justos reclamos, daban ganas de besar la dignidad de este muchacho. Rápidamente fue “abducido” también por aquel calabozo negro. Más tarde serían liberados quizá “por falta de pruebas”, como si hubieran sido simplemente, parte de una diversión de la maldad.
Fue esta vez, cuando en mi desmayo interior, a punto de caer al piso creyendo que moriría sin ayuda por mi terca decisión de mantener mi exigencia a pura hambre, que descubrí, casi pegado a la reja de entrada a ese hueco del calabozo, a alguien aferrado a esos barrotes desde su interior, con la evidente intención de lograr “robarse” a propio riesgo, un pedacito al menos, de la luz del área de los guardias muy cerca de él, que le permitiera poder terminar un dibujo que hacía con un bolígrafo común de una tinta azul que se extinguía, sobre un pedazo de papel quién sabe cómo obtenido allí.
Yo, en ese estado que te produce tanto “Atentado al derecho” sin esperanza miré escéptica y vacía…
Era una rosa, ¡una hermosa rosa azul! que parecía viva y recién brotada entre el abono del estiércol allí derramado.
Un rato después fui liberada, al parecer con una tregua indeterminada. Era de noche y debía caminar hasta mi casa pues ya no tenía dinero para taxi. Sin embargo, a pesar de mi agotamiento y debilidad, y de llevar una mochila pesada a cuestas, no me sentía triste, no sentía la carga acostumbrada en esos días. Caminé ligera y casi alegre, con la suerte de un
cuesta abajo que me cargaba, junto al sentimiento que me iba sosteniendo

Nada estará perdido mientras los que sufren, puedan vislumbrar una rosa donde sólo quedan espinas.

analuisa.rubio@yahoo.com
6/7/2014

ACTO DE REBELDÍA

Acto de Rebeldía

Rugía, iba descocado por toda la vía salpicando diminutas chispas en su contacto apasionado con el asfalto.
¿Velocidad? La que le daba su gana. ¿Audio? ¡Estridenteeeee!
Aquel ómnibus OM, # 5070, Ruta P-1 perteneciente, a la diezmada cuadrilla del transporte designado para “servir al pueblo trabajador” en la Habana, era un sin sentido afortunado.
Su “dueño”, con un marcado “sentido de pertenencia” lo evidenciaba “a todas luces”, adornándolo tanto por fuera como por dentro de una enorme cantidad de bombillos de colores, lamparitas comiquitas, espejos retrovisores con toda la gama de lumínicos, necesarios e innecesarios, panorámicos y no, acompañados de toda la colección de muñecos de Disneylandia o Elpidios Valdés cubanos, y todo ¡de Shopping, pa´que se sepa! ¡Que su carro, sí que era el mejor! Vaya, todo lo más Kitsch posible.
Y como colofón, su equipo de audio, tan estelar, que se oía, fuerte y claro, para que no hubiera dudas de su “power” adquisitivo, gran parte acumulado de los “pesitos del pueblo” que echa pa´ su costal y que “ayudan” a que los inspectores “no vean”.
Parecía una carroza de “Abre, que ahí viene el Cocoyé”
“Y al que le moleste que se baje, en definitiva, yo paro si me da la gana, cuando me da la gana y donde me da la gana” y tú ¿qué vas hacer, (insecto)? ¿Quejarte? Ja!!! ¿Y pa´qué está “el melón” (Money)?
Así iba conduciendo aquel joven chofer, fumando, con “su amiguita” también tan estridente y de shopping como “su carro”, con su queratina cara y fresca y su mini short, sentada casi arriba de él, en franca burla de toda prohibición, mascando chicle y mirándote retadoramente, a ver si te atrevías a decirle algo, pa´que vieras el “Homenaje” que te iba a cantar.
¿Era este “El hombre del siglo XXI” que tanto esperamos, por el que tantos sacrificios nos pedían, tanta austeridad, tanto tiempo perdido, tanto dolor?
Sí, este es el engendro sin valores ni piedad para sus congéneres, fruto de la desidia y la doble moral, típica del “Socialismo a lo cubano”
Nadie reaccionaba, nadie protestaba, nadie disentía, nadie se atrevía ya a OPINAR,
pues aquí, eso se ha convertido en un ejercicio demasiado peligroso y el miedo paraliza.
Sentía que la cabeza me iba a explotar con aquel reggaetón a un volumen tan alto del equipito de música del DUEÑO del ómnibus, o ¿acaso no somos “dueños de los medios de producción”?
Al menos eso nos dijeron hace 53 años. ! Qué maravilla que hubiera sido cierto!
Estuve varias veces tentada a bajarme, pero eran pasadas las 5 de la tarde, hora pico, y últimamente me dolía mucho mi pierna “lastimada” y si me bajaba tendría que esperar quién sabe cuánto en una parada, para al final, lo más probable, dar con otro chofer parecido. Tampoco podía darme el lujo de un taxi, así que me llamé “a capítulo” y traté de abstraerme.
Lo logré observando detenidamente, tratando de no ser notada, a los que sufrían conmigo. Ya sabía yo, por qué la mayoría de las veces, evitaba concentrarme en este ejercicio; era frustrante ver aquellas expresiones de agotamiento y tristeza, de desolación; ni uno sonreía. ¿De qué?
Eran rostros casi inertes, como sin expresión, indiferentes, abúlicos, obstinados, AJENOS. Si surgía alguna reacción inesperada, era para manifestar algún tipo de agresividad hacia algún compañero de viaje que lo pisó o empujó “sin querer” cuando se está intentando ir hacia atrás, lo que te produce la sensación, de ser un pez al que están desovando a la fuerza.
Pero sobre todo, estaban esos, LOS PENSANTES, los que lucían una mirada como ausente, de quien se ha ido a un tiempo, mejor o peor, pero inevitablemente presente cada día; un tiempo que quisieras que no fuera verdad, donde de cada minuto de esos, no te explicas cómo no viste las sombras detrás de los cristalitos de colores, cada minuto de aquellos en que no comprendes, por qué no levantaste tu voz y otorgaste, autorizando con tu silencio a que esterilizaran tu inocencia, cada minuto de arrepentimiento en que no te perdonas no haber tirado de la palanca para desviarte hacia otra vía o detener el tren que se tragaba tu vida, y aún peor, aquel minuto que no recuerdas, dónde te perdiste.

¡No! – casi grité, y reaccionando súbitamente, me negué rotundamente a ser una zombi más aunque pagara el precio que hubiera que pagar. Me desperecé, me levanté y bajé con esfuerzo, pero con premura de aquel monstruo rodante, tomé una gran bocanada de aire salvadora, y haciendo uso de mi libre albedrío, decidí caminar, para sentirme viva aunque me doliera cada hueso, como un acto de franca rebeldía, ante el que ELLOS, que no pueden encarcelar las ideas si quisieran, no tienen autoridad.

Unos desobedecen, otros cuelgan sus brazos y otros luchamos contra viento y marea pero todos definitivammente expresamos un gran acto de rebeldía de un pueblo que no resiste más.

 

analuisa.rubio@yahoo.com

23/06/2014

Petrona sin sazón

Cebollas 20 cup
Petrona no se explica por qué hace un tiempo, que ya va siendo largo, la vida se le ha vuelto tan desabrida. Ella se lo achacaba a los años que ya le pesan tanto en las costillas, pero hoy se acaba de percatar que es mucho más serio que eso.
No es sólo un problema subjetivo por la depresión que padece casi crónica como muchas personas en Cuba, ante la profunda desesperanza que se siente en una sociedad que ella creyó hace 55 años, como la mayoría de los cubanos de entonces, que tendría “una vejez asegurada” porque sería una sociedad justa y equitativa aunque llevara ese nombre “Socialista” del que muchos desconfiaban o temían como al diablo, por relacionarse con ese país tan lejano que no conocía bien, pero del que se hablaba como algo muy malo para los pueblos; la Rusia comunista.
No, Petrona no es politóloga, Petrona no entiende bien de esas cosas, ella lo que sabe es que cada día que pasa, la comida que engulle, pues a eso no se le puede llamar comer y menos degustar, le sabe peor o mejor dicho, no le sabe.
Ha ido hasta al médico para ver si tiene algún problema grave, pero los médicos lo que hacen es mirarla enigmáticamente y decirle que ella no tiene ningún padecimiento. No puede seguir en eso, porque ella no tiene dinero para “regalitos” a algunos galenos que ella conoce de “la pata que cojean” para que se interesen más en su caso.
Así que “visto el caso y comprobado el hecho” ella decidió investigar su situación por cuenta propia, hasta que de pronto y no entiende cuál era su bobería antes (puede ser la falta de proteína) se dio cuenta de que cada día su comida llevaba menos sazón.
Primero, suspendió el ajo que tanto bien le hacía a sus huesos viejos, pero no podía aguantar ante el precio exagerado de una cabecita raquítica que como ella la ahorraba al extremo y ya la compraba casi seca, no podía ni aprovechar todos sus dientes ya “cariados” de antemano.
Más tarde se autoconvenció de que los pimientos o ajíes, al final le cambiaban el sabor original a varios alimentos y en definitiva no eran definitorios para la mayoría de las recetas.
Después se bloqueó su mente en interrogantes sin respuesta frente al precio cada vez más inalcanzable para su mísera pensión, del comino (¡tan rico!) y el orégano que en definitiva no es tan importante o el puré de tomate o cualquier salsa de este tipo porque ha oído incluso que “dan cáncer” por su alto contenido en químicos.
Hasta ahí Petrona podía autocranquearse de prescindir más de lo necesario de este u otro aditivo para darle mejor sabor a sus alimentos, los que irónicamente, hace muchos años por su creatividad y exquisitez en su utilización, le permitieron ganar un sonado concurso culinario que le reportó una buena ganancia para la época… ¡pero eso fue hace tantos años!, en la otra dictadura antes que esta, bueno imagínense, unos añitos antes de la Revolución “a favor de los desposeídos” en Cuba.
Pero todo tiene su límite y Petrona no se transa con algo para ella insustituible, la CEBOLLA.
¡No, no, y no!, con eso Petrona no entiende, una comida sin cebolla para su gusto personal y al de la tradición de la comida cubana, ¡es un insulto! Petrona adora la cebolla. Es el único lujo por el que ella ha arañado la tierra, para poder comprarse aunque sea unas poquitas que divide lo más posible para que le duren.
Pero ahora ya fue ¡el colmo de los colmos!, el tope máximo que Petrona no puede alcanzar aunque se desgarre su corazón ¡$ 25.00 MN una libra (medio Kg) podrida de esta verdura bulbosamente ansiada!
Si de su magra pensión de 240.00 MN (moneda nacional) al mes, ella debe pagar el millón de necesidades imprescindibles que requiere un ser humano para sobrevivir con un mínimo de dignidad, ¿cómo ahora podrá pagar $25 pesos (MN) por una libra (medio Kg) de ese descaro de cebolla?
Lo que más la indigna no es este abuso de cubanos que un día fueron “parecidos” a ella, lo que más le indigna es que le hayan dicho tantas veces y que ella se lo creyera que “nadie sería desprotegido”.
¿Hasta cuándo y hasta dónde deberán soportar tanta indolencia, tanta desidia, los que creyeron aquello “de los humildes por los humildes y para los humildes”? Es un deber, una obligación de cualquier gobierno, ocuparse del dolor de su pueblo, más aún si su marketing es “su protección de los desprotegidos” expresado en un Socialismo Virtual (aparente pero no real)
Esta situación se entiende en otro sistema de gobierno, pero ¿en un país Socialista? O para qué tantos años de sacrificio y tanta Revolución para proteger a los humildes de la tierra, ¿qué fue lo que se cambió…para mejor?
Ella oyó de un libro famoso hace un tiempito, después de… que hablaba de cómo un alto mandatario en Cuba preparaba una receta culinaria, para lo que le traían los ingredientes de otro país ¡hasta en avión!
Petrona no pide tanto, ella no es ambiciosa, ella no pide siquiera cumplir su obsesión de unos anillitos rebozados de cebolla como los que le hacía su abuela en su pobre casa en el campo cuando era chiquita.
Petrona se conforma ahora, conque algún día se fabrique algún condimento universal asequible a los pobres en este país, para añadirle una pizca a la vida desabrida, sin color y sin amor que padecen los ya demasiados desamparados cubanos.

analuisa.rubio@yahoo.com
16/6/2014

El precio del silencio de una sombra

Estaba cerrando la reja de entrada a mi casa, luego de rescatar mi candado hurtado y dañado, cuando vi acercarse por la acera mirándome con su sonrisa indefinida aquella sombra de hombre, del que no conocía siquiera su nombre en 5 años de verlo pasar callado, mirándome con esa sonrisa informe, casi mueca y el cual siempre había sido un enigma para mí.Debo hacer inevitablemente una  breve introducción de los hechos acaecidos en las últimas horas, para que se pueda comprender la conversación entre “la Sombra” y yo.Durante esos tres últimos días yo había sido objeto de un acoso sin límites en mi vivienda, como ya es cíclicamente habitual por parte de esas turbas mezcladas entre supuestos “vecinos imparciales” que “defienden a la Revolución” y se sienten afectados por mi actitud de mercenaria asalariada del imperio yanqui, según palabras textuales la noche del 4/6/14, en su sonado discurso de presentación en medio de la calle frente a mi casa, del “oportunamente sin nombre” nuevo Presidente del  CDR ,Comité de Defensa de la Revolución, (el anterior no era lo suficientemente sicario para el gusto “oficial”), acompañado por sus  sus acólitos del PCC, (Partido comunista de Cuba,  FMC (Federación de Mujeres cubanas), y demás malas hierbas.

Lo que dio lugar como siempre que no existe Justicia real, a que yo terminara detenida en un calabozo horas después.

Dicho este breve resumen aclaratorio,  vuelvo al punto de mi conversación con “La Sombra” la que trataré de narrar lo más textualmente posible:

 

Sombra: – (en tono bajo y cómplice) ¡Usted es una héroe!

Yo: – ¿Por qué dice eso?

Sombra: –Porque hay que ser valiente para enfrentarse a “tanta gente” sin miedo, durante tanto tiempo y con esas palabras de razón que usted dice.

 Yo: –Usted se equivoca Sr., yo no soy héroe ni nada de eso, yo sí tengo miedo como cualquiera. Lo que pasa es que no veo otra opción para defender mis derechos y mi vida, en una dictadura como esta.

Sombra: Bueno… eso dicen, aquí

Yo: ¿Quién dice?

Sombra: –…Muchos…

 Yo: – ¿Y por qué no lo expresan?

Sombra: – Porque tienen miedo a buscarse problemas. Por eso mismo yo tengo setenta y pico de años y llevo 55 años en este lugar y nunca he tenido problemas con nadie, porque yo sí no creo ni en política, ni en religión, ni me importan los problemas de nadie.

Yo. –Bueno ese es su derecho como ser humano y hay que respetárselo, pero entonces a ver si entiendo, usted quiere decir que si  usted ve a alguien cerca de usted que lo están matando usted no dice nada, ni siquiera grita para salvarlo.

Sombra. – No, yo cierro los ojos y viro mi espalda. Yo duermo con mi cabeza tranquila en mi almohada

Yo: – (siento nauseas) ¿Pero usted vio la agresión que yo sufrí en esta cuadra en septiembre pasado?

Sombra: –Usted sabe lo que pasa, que yo me paso la vida yendo al interior (creo que dijo Mayarí, no estoy segura) y casi nunca estoy y cuando pasa algo me encierro para no enredarme en nada.

Yo: –Pero usted dijo al principio de la conversación que yo era muy valiente por lo que hacía y decía, cómo lo sabe si “nunca” está.

Sombra: –Bueno mire le voy a decir la verdad, cuando yo era muy joven en mi pueblo un policía me subió arriba de una tumba y me dijo que me fumara el último cigarro y que mi vida llegaba hasta que terminara de hacerlo. ¡Si no llega mi abuelo con el alcalde del pueblo a salvarme, no le estaría haciendo el cuento!

Yo: – ¿Eso significa que ese hecho le hizo perder todo principio y hasta su valor?

Sombra: –Bueno, no es tan así (dice riéndose) yo lo que no quiero son problemas.

Yo: –Perdone, pero creo no saber o recordar su nombre finalmente.

Sombra: –Yo me llamo Reinaldo Salinas Viñas (recalca), ¡apellidos ilustres! Y sigue caminando, orondo, con la cabeza tranquila que pondrá en la almohada.

Yo: –(Pienso para mis adentros) Sí, realmente un hombre ilustre en la galería del linaje de los cobardes que sostienen esta aberración de gobierno.

Un fantasma, una sombra, un sin alma ni espíritu, sin amor ni compasión con los seres humanos que lo rodean en su estrecho mundo.

Estos son los personajes de mi cuadra y de gran parte de las cuadras de este país.

Así logró envilecer a la mayoría del pueblo cubano, este sistema político. Me duele mi patria.

 

analuisa.rubio@yahoo.com

9/6/14

 

Petrona está obstinada

PETRONA ESTÁ OBSTINADA

Petrona es una anciana cubana, decente, pero de carácter fuerte. Petrona está obstinada…muy obstinada de tanto abuso. ¡Hmm, pero hoy esto se va a acabar! – se dice.
Se encamina con paso aparentemente sosegado llevando su libreta de racionamiento en la mano y una jabita de nylon para echar lo que haya pues en MN no te la dan con la compra, y que ha lavado varias veces, porque cuando “hay” le cuesta cada una 1 CUP (MN, moneda nacional, peso cubano) y con su mísera pensión tiene que ser austera.
Va hacia el mercado destartalado y sucio donde compra obligadamente lo que “le toca”, o sea, los escasos productos que le pertenecen comprar al mes y que “estiradamente” logra que le alcancen aproximadamente una semana y después ¡a inventar! con su hambre sin subsidio.
Hay una cola (fila) enorme, como siempre que llegan las exiguas 11 onzas de pollo o media libra ,más o menos, dependiendo de quien pese, que “le dan” dos veces al mes, (“el pollo de población” y “el pollo por pescado” al cual añora).
Marca su turno y espera. Hoy oye apenas el ruido, no la deprime hasta dolerle como habitualmente el ambiente surrealista y la desesperación humana, de un realismo a lo Buñuel. Está demasiado abstraída pensando en cómo hará para sobrevivir, hasta que suceda un milagro, con los 3 CUP, pesos cubanos, que es lo que le queda en su viejo monedero.
Trata de darse ánimo y ponerse positiva como le dice una amiga. ¡No j…! Hay que sentir esto en carne propia para no hablar tanta bobería. El hambre no tiene amigos y sí un gran enemigo, la desolación.
Le toca su turno, entrega su libreta, le anotan su ración,( ni siquiera media onza más como premio merecido por resistir esta humillación, mes tras mes por 55 años), no, al contrario, siempre existe el miedo de que sea menos, como ha ocurrido últimamente con más frecuencia, con la espada de Damocles encima, esperando que un día les anuncien, que “se acabó el querer” y con él, tantas “gratuidades innecesarias”, su libreta querida, su tablita de salvación, aunque no sin antes pasarte la manito como a perro fiel dándote el consuelo falaz…“Nadie será desprotegido”
Despierta de su letargo y regresa al momento preciso en que le entregan su producto ansiado. Es entonces que escucha una voz chillona e impersonal de la mujercita que despacha que le dice – “70 centavos”. Le entrega su único tesoro, sus tres pesos cubanos y espera anticipando en su interior lo que ocurrirá. La mujercita con uñas acrílicas de esa caras y ropa no asequible para la mayoría de los de a pie aun siendo un profesional, le devuelve 2 pesos cerrados y ya. Ella la mira y respirando hondo (no es la primera vez) le dice:
–Me faltan 30 centavos (La gente la mira, cuchichean)
–No tengo cambio- dice la mujercita.
Se planta. Hoy no se va a poner el uniforme de carnero, hoy no. Sabe que nadie la va a apoyar, que es inútil dar la queja a cualquier instancia superior, que es una mafia muy bien organizada, demasiada corrupción vertical y horizontal, además de que cuando quien sea la autoridad pertinente o corrupto de guardia sepa que la queja viene de una de esas mercenarias de los derechos humanos, posiblemente termine, saliendo bien, con una multa por alteración del orden. Pero no le importa.
–Me faltan 30 centavos! -Repite robóticamente
–Oye tú, te dije que no tengo cambio! Le grita descompuesta la mujercita.
–Me faltan 30 centavos!!! Y Petrona repite ahora empecinada sin parar, lo mismo una y otra vez, en un increchendo imparable.
La mujercita se da cuenta de que no le convienen los comentarios que comienza a escuchar y resoplando, tira en el mostrador, sin dárselos en la mano, rabiosa, los “puñeteros” 30 centavos. Petrona los recoge calladamente, totalmente controlada y con cuidado, coloca 1 CUP en el mismo mostrador diciéndole al tiempo a la mujercita que la mira sin comprender.
–Ahí tienes como propina por “tu buen servicio” porque en definitiva, tú eres más pobre que yo, pero mis derechos como ser humano, no me los viola nadie sin que yo proteste. ¿Entendiste?
Y ante el silencio general de un público en su mayoría acostumbrado a la violencia de la marginalidad, sorpresivamente y para la frustración de algunos, Petrona se va caminando despacio y oronda sin mirar a nadie con su cabeza levantada.
Un anciano que desde el principio observaba la escena temeroso y cuidando de no involucrarse, en voz alta y con un brío nuevo de esos que te infunden los actos de osadía honesta de otro, casi gritó:
–“¡Caballero! si todos los cubanos tuviéramos la valentía y la dignidad de esa señora para defender sus derechos, se acabaría el abuso en Cuba y “otro gallo” cantaría en el corral de este gobierno”.
analuisa.rubio@yahoo.com
17/05/2014

Cuba; Angel y Cuqui el hijo de Ana Ibis Alvarez al que supuestamente lesioné el 6 9 2013 conversando conm

Cuba. Este pequeño video muestra la reja de entrada a mi casa,donde espontáneamente se han parado tres niños de mi área en el Vedado, aunque se ven dos, mientras yo estaba dándole de comer a unos gaticos de la calle que yo protejo como puedo. Se ve primero uno mayor, de raza negra y otro más pequeño que habla de” sus huevitos” . Este último es el niño al que “supuestamente” yo maltraté el 6 de Septiembre de 2013 y por lo que su mama “ofendida” , Ana Ibis Alvarez,y 10 mas “desconocidos” (Brigadas de respuesta rapida del gobierno) me causaron “lesiones graves” segun dictamen de Medicina legal en la Habana, Cuba. y Denuncia # 50218 que nuncas se ha procesado entre otras 12 más,y otras 3 en estos díasde abril y mayo por hostigamiento continuado, segun todo indica, por mis opiniones políticas en contra del régimen cubano.
Yo llevaba por casualidad mi camarita para retratarr a los gaticos para un trabajo a favor de la Proteccion contra la crueldad animal que no se realiza en Cuba. La mano de Dios a favor de la Verdad?
Viendo como este niño ha venido “espontaneamente” a conversar conmigo y se ríe luego tan sólo de 8 meses sin que nadie lo esperara, ni siquiera sus “manipuladores”, ?alguien puede creer la farsa de que soy una abusadora o “asesina de niños”?
Ana Luisa Rubio

 

La gente tiene miedo…en Cuba

Miedo 2

La gente tiene miedo
Miedo
La gente
Tiene
De caminar al revés
De mirarse por dentro
Del corazón a la izquierda
De una semilla nueva
De una idea sin tierra
De una lengua silente
De hablar en inglés
Del lenguaje de ”señas”
A los golpes de espaldas
Gente
Miedo
Sin alas
De parir un engendro
De costuras por fuera
De una Plaza a chantaje
De un futuro en gerundio
De una farsa en montaje
De la hartera de sueños
De dormir sin final
De la jaula- cerebro
De vivir casi muerto
Tiene
La gente
Miedo
A la Rusia zarista
A todo, a nada
A después y ahora
A otra vez lo mismo
Al camino ciego
A no llegar a más
A quedarse en el menos
Al rojo y Maduro
A las avispas africanas
La gente tiene miedo
De tanto, tanto China
A que se acaben las balsas
A que le drenen el mar
A palabras cifradas
A perderse el final
A ser “normal”
A comer carne de res.
A no reírse jamás
De apellidarse Castro
Miedo
Tienen
Al miedo
De nacer, en Cuba.

analuisa,rubio@yahoo,com
17/05/2014

 

 

Carta a Raúl Castro Ruz

La Habana, 12 de mayo de 2014

A: Raúl Castro Ruz:
Asunto: Desidia
De: Ana Luisa Rubio Bez

24 de abril 2014: Encontrándome yo, dentro del portal de mi propiedad dándole de comer a unos gaticos que protejo, pertenezco a la PAC, se aparece un ciudadano nombrado Lázaro Druilet Calvo por detrás de mí y sin que medien palabras me amenaza con cuchillo en mano. Logro escapar milagrosamente y realizar la denuncia en Unidad de PNR (Policía) de Zapata y C en Plaza. La Habana.
Son cómplices de este hecho Abel Miranda Castillo y su hermano Alejandro Miranda Castillo y otros hombres desconocidos por mí en el lugar.
Este individuo tenía una denuncia anterior igualmente sin causas aparentes, por acto similar denunciado también en la misma Unidad de PNR, con el # 35178 de 2013. Nunca se procesó ni se me informó del caso y su estado.
Este día 24 de abril me persono en Atención a la Ciudadanía del MININT (ya que anteriormente, la Unidad de PNR de Zapata y C y Jefe de región, el creo, coronel Frank y otros, desautorizaban mis denuncias, en Plaza de la Revolución) ante la Mayor Yamila y se coordina y acepta que yo realice la denuncia por Acoso y amenaza. Se realiza la denuncia, se detiene a los acusados y al otro día, 25 de abril, ya están todos en libertad, sin que se me informe a mi nada al respecto, al menos para protegerme como pueda.
Un hecho llamativo y que demuestra el trasfondo real de mi caso es que el ex Teniente Coronel del Minint, según él mismo afirma, y Jefe Zonal del PCC, que ni siquiera vio ni oyó los hechos, discutió con el policía de la patrulla a favor de los detenidos para que no los detuvieran y como no le hiciera caso y lo desobedeciera, fue en su carro a interceder a favor de ellos a la Unidad de la PNR. Lo que al parecer influyó a favor de los acusados.
Día 26 de abril 2014, se repite hecho similar al del día 24 por los mismos autores y otra vez para Zapata y C dónde sólo se me acepta una “Declaración de Víctima o testigo” para adjuntar a denuncia del 24/04/2014. Lázaro es conducido y de nuevo, todos sueltos, sin aviso previo.
Cabe señalar que es denigrante otra vez, este día, que el patrullero que conduce a todos, yo incluida, ya en conocimiento por mis pruebas y palabras de lo que ocurre, manda a buscar otra patrulla para mí y cuando llegamos a la Unidad de Zapata y C, como él iba en la otra patrulla con el acusado por mí, le grita al de la patrulla donde yo iba para mi estupefacción “No, por el frente no, éntrala al calabozo por alteración del orden”
Como me doy cuenta de lo que traman, (fabricarme causa) cuando me abren la puerta de la patrulla donde yo iba y sin que ellos se esperaran esta reacción mía, me mando a correr por las escaleras de entrada a dicha unidad de PNR y entro por el frente donde ya en el vestíbulo comienzo a gritar pidiendo ayuda sin esperarla, hasta que por la mano de Dios, aparece un oficial que pone las cosas en su lugar y no me llevan a los calabozos. Luego este policía de la patrulla que me quería encerrar sólo alega que fue una orden y que se confundió y desaparece. Al principio este oficial habla de que si ya es un caso repetido de amenaza se impone una denuncia por “Atentado” pero de eso no se vuelve a hablar, “alguien” ubicó a este para que no fuera tan honesto oficial.
Día 29 de abril del 2014, había salido un momento a botar la basura, en la noche, cuando estoy poniendo el candado por dentro de mi propiedad para cerrar la reja de mi casa y subir a descansar, se me acerca un individuo desconocido para mí, pero amigo de los anteriores autores, casi saltando por encima de la reja intenta agredirme, yo logro esquivarlo y grito pidiendo auxilio, una mujer que estaba de guardia en el frente de mi casa a unos 20m de mi vivienda, quizás menos, en el PCC Municipal, mira y no se inmuta. Nadie aparece. Logro saber por ella misma después que el individuo se pierde, que se llama Alicia y en muy mala forma me dice que ella dirá si le preguntan, lo que ella “crea conveniente”.
Día 30 de abril de 2014, Voy de nuevo a Atención a la ciudadanía del MININT, y me atiende la misma Mayor Yamila. Le pongo al día de los nuevos hechos del día 26 y 29 de abril de 2014 pues ya conoce lo del 24. Dice que se investigará y se me dará respuesta, sin más. Hasta hoy.

Día 11 de de Mayo, domingo,” Día de las madres”, aproximadamente, 12:30 del día, salía yo del baño y siento golpes fuertes abajo donde viven los susodichos Abel Miranda Castillo y Alejandro Miranda Castillo, y donde sentía otras personas, no comprendo qué ocurre pero 2 ó 3 minutos después Abel la emprende a patadas contra mi puerta, gritando improperios, gusana, mercenaria y obscenidades y amenazando al parecer que va a entrar a mi casa yo aterrorizada pues una vez más estoy sola, me asomo a una ventana tratando de pedir ayuda, cuando sucede lo inesperado, para mí la mano de Dios, hay una pareja que venía de visita a mi casa por primera vez por asuntos de un anuncio que he puesto en Revolico y que observaban pasmados la escena.
Abel se detiene y como creo que se escondió, bajo corriendo a abrir la puerta a estas personas que valientemente no salieron huyendo y porque necesitaba su testimonio, entramos a mi casa bajo los insultos y amenazas de Abel que ellos oían también, les digo que llamaré a la PNR al 106 y ellos acceden por su propia voluntad a entregarme sus carnets para yo obtener sus datos y les pido que se marchen y no se involucren al menos en ese momento, cuando bajamos que estaba la patrulla ya, ellos ven como yo discutía con el policía que se negaba a conducirme al menos a mí ya que deja libres a los agresores, porque alega que ya los notificó con no sé qué decreto, no sin que Abel dijera que yo era una GUSANA y una MERCENARIA DEL IMPERIALISMO y que él tiene un primo de la Seguridad(DSE) en una embajada que lo saca de todo. Al parecer tiene razón.
Como además me doy cuenta de las amenazas del entorno, en un descuido del policía entro y me encierro a la fuerza casi yo misma dentro de la patrulla pues el policía trató de detenerme apretándome violentamente por la muñeca y causándome una lesión “leve” no pudiendo evitar que yo me resguardara en la propia patrulla por lo que se supone era su deber hacer él. Ya dentro este policía trata de justificarse y me manifiesta ante mi indignación, que él simplemente “cumple una orden” y vuelve a llamar al “supuesto de la orden” y lo autorizan entonces sí, a conducirme a la Unidad de la PNR de Zapata y C para que yo realice denuncia, donde al llegar, casi me tira y se marcha rápidamente sin hacer la declaración de lo que vio en el lugar de los hechos como le corresponde por ley dar su testimonio, aunque sea en mi contra.
Allí debo como siempre arreglármelas sola y defender mis razones como gato bocarriba.
Esta vez aceptan la denuncia # 24418 por Daños a la propiedad y no amenazas, doy los datos de mis testigos y de uno que estaba de guardia como siempre enfrente en el PCC municipal que sé que vio aunque sé que dirá como la Alicia del día 26 “lo que crea más conveniente para el PCC”. Viene una mujer perito que al principio no veía una huella clara de zapato marcada en mi puerta y que casi parecía yo la perito para que la viera, como tampoco el pestillo dañado de la puerta, también un investigador que no me miraba de frente y no pudo ser más grosero y nunca me preguntó mi versión de los hechos y se metió en casa de Juanito el policía que vive ahí y no ve ni oye lo que no conviene sino lo que dice la sí de las brigadas de respuesta rápida chusma de su mujer, que es la que manda y  también se encontraba “investigando” en ese lugar, un chofer aparentemente amable.
Ya hoy andan sueltos todos los acusados, como si nada ocurriera. Es como aquello de “si tienes miedo cómprate un perro”, porque los que opinan como tú no tienen derechos de ningún tipo en Cuba algo, que yo me sé de memoria pero que insisto en hacer cumplir mi derecho y así será hasta mi muerte.
Escribo cartas dirigidas a usted en mi blog Aramusa28 en WordPress a través de Internet, pues me cansé de dirigírselas por vía oficial donde no quieren darme acuse de recibo, además, nunca son respondidas ni unas ni otras, pero al menos estas, no podrá decir que no existieron, estoy convencida de que de alguna manera usted es apercibido de mi “caso” y si muero como al parecer pretenden, ya sea por una puñalada o por un infarto o atropellada por un carro que se abalance “casualmente” contra mí como también me sucedió en estos días, al menos el mundo conocerá un caso más de Violación contra una de las tantas mujeres cubanas y hostigamiento sostenido, en un país donde ustedes tratan de ocultar, afirmando que eso no ocurre y donde sin embargo son violados los Derechos humanos cada minuto a personas pacíficas por el simple delito de tener una opinión contraria a su régimen antihumano.
Me llegan muchos comentarios por Internet, donde me dicen que por qué lo trato de “Sr” o de “Presidente” que usted no merece eso, que me ponga espejuelos, y otros insultos a su persona, Raúl.
Yo soy fruto y de una familia humilde en un pueblito oriental, pero con muchos valores que ustedes desaparecieron de nuestro país. Respeto las leyes porque quiero que me respeten a mí aunque no lo hagan. El delito es de ustedes no mío.
Le repito, hasta cuándo serán tan burdos los que escriben dirigidos por su Seguridad del Estado esos blogs oficialistas donde tratan y a veces hasta lo consiguen con los que se prestan por algún tipo de conveniencia a ello o padecen de cloquera.
Dónde está el niño que ustedes utilizan diciendo que yo agredí, donde están esos certificados médicos o la más mínima prueba de eso, por qué no fui acusada por la madre del niño que sin embargo es una de las principales acusadas además de varios hombres en la causa #50218 por una brutal Agresión radicada el 7 de septiembre/2013 porque su policía no se personó en el Hospital como debía ese día de los hechos 6 de septiembre/2013. Este hecho lo vio el mundo por Internet ¿Por qué no estoy presa? Por qué se oculta esa causa a pesar de que el Dpto. de Medicina legal de la Habana concluyó Lesiones graves.
Dónde se ha visto que una “chusma barriotera” no tenga en su haber, ni una mísera multa, ni una contravención de la ley a los 63 años, ni una indisciplina laboral a los 42 años de labor, ni siquiera un antecedente penal a pesar de que me fabricaron una causa por Convicción de “Atentado a un policía” (que se auto agredió con una pequeña escoriación en una ceja y no se tuvo en cuenta la agresión mayor que él me causó a mí con certificado médico adjunto), por el que tuve que cumplir un año de privación de libertad, subsidiado a Limitación de Libertad.
Dónde está la vieja a punto de morir de cáncer, madre de Abel y Alejandro y que yo abuso según sus acólitos ahora, con lo que critican el imperialismo yanqui en su casa, sino en Miami de vacaciones y en perfecta salud.
Dónde está la credibilidad de una carta de “vecinos” que no muestran su carnet de identidad en las supuestas firmas difamando de mi persona, que ni siquiera, o sea NO fue aceptada por la propia policía y que estoy segura que de probarse algo de lo dicho en mi contra, ya yo estuviera hace rato “resguardada” en su prisión de Manto Negro como pasa con los defensores de Derechos Humanos en este país, Cuba
Me encuentro en total estado de indefensión, cualquier cosa me puede ocurrir, pero gracias a ese Internet libre de censuras que ustedes no aceptarán nunca, el mundo sin dobleces, ya conoce mi historia real.
Que Dios me coja confesada, porque ya sabemos usted y yo el final de los vulnerables en “su” país. Que Dios tenga con usted la misericordia que usted no tiene para con nosotros.

analuisa.rubio@yahoo.com
12 de mayo de 2014

 

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